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Conducir en circunstancias difíciles.

Conducir en circunstancias difíciles.

En momentos difíciles (como el de ahora), existe la oportunidad.

Imagínese que va conduciendo por una carretera estrecha, de curvas pronunciadas y bordeada por profundos acantilados, una carretera difícil y peligrosa, y, de repente, se desata una fuerte tormenta. El cielo se oscurece y la lluvia es tan intensa, que el limpiaparabrisas no da abasto para poder quitar el agua y dejar ver con claridad lo que hay delante. ¿Qué haría usted, pisar el acelerado o pisar el freno, apartarse del camino y esperar a que escampe? Probablemente pisaría el freno y se apartaría del camino porque estima el objetivo de sobrevivir. Incluso, hasta podría contemplar el paisaje que hay a su alrededor y disfrutar de un paraje de una belleza sin par. 

  • En la vida puede haber tempestades o tormentas metafóricas cuando alguien hace o dice algo que nos pone en una situación difícil y puede tener el efecto de encender nuestras emociones.

 

  • Estas emociones pueden llegar a ser tan intensas que, en efecto, nublen nuestro campo de visión: nuestros objetivos. En este contexto, conducimos nuestro propio coche metafórico-uno mismo- y disponemos de acelerador y freno. ¿Qué es lo que hacemos? Hay algunas personas que aceleran y terminan estrellándose. Otras personas, en cambio, pueden frenar, apartarse de la carretera, aguardar a que “escampe” y pensar qué van a hacer a continuación.

 

  • Las personas que actúan de esta manera, impulsivamente, es porque, en las relaciones interpersonales, no han practicado el hábito de pararse a pensar en sus objetivos.

 

Todos podemos recordar alguna situación en la que hemos reaccionado “en caliente” y después nos hemos arrepentido por los efectos indeseables que ello ha ocasionado. Ment es el lugar adecuado para canalizar estas situaciones y las emociones que despiertan para que trabajar sea agradable, positivo y motivador.

En estos momentos complicados y de constantes cambios, aparecen pequeñas fisuras por los que los líderes y gestores de equipos pueden buscar aún más maneras de diferenciarse. La cultura de un equipo aparece en este tipo de situaciones.

Recuerda, entrenarlo en el momento adecuado. Entrenar es cambiar. Competir es repetir.

¿Te gustaría poderlo implementar en tu equipo? Contacta con nosotros, podemos ayudarte.

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