El pasado domingo, vimos a Rafael Nadal levantar su duodécimo título parisino, pero ¿Qué números hay detrás? @2010MisterChip en twiter hacía un resumen de estos,  el tenista manacorí ha ganado 12 de las 14 veces que ha participado (86%), ha ganado 93 de los 95 partidos que ha jugado (98%), 277 de 304 sets (91%), ha ganado 1808 de 2722 juegos disputados (66%) y un total de 9829 puntos ganados de 17080 jugados, en total ha pasado en la tierra batida de Roland Garros un total de 227 horas y 19 minutos. Los números hablan por sí solos, pero ¿hay alguien capaz de igualar estos números?

Detrás de esta eficacia competitiva, hay en primer lugar, un gran trabajo de plantificación y selección de objetivos por parte del tenista como de todo su equipo, una temporalización de entrenamientos y cargar de trabajo adecuadas para llegar a punto en el momento preciso, el mismo Nadal comentó que el inicio de la temporada de tierra batida no fue bueno, no por los resultados, sino por el momento emocional, ya que el hecho de sufrir lesiones sumado a los resultados negativos hicieron mella en su rendimiento, pero gracias al magnífico trabajo psicológico y físico realizado por él y su equipo, marcándose pequeños objetivos a corto y medio plazo consiguieron retomar las sensaciones y alzarse con el gran objetivo de la temporada.

Además durante el partido de la final contra Thiem, el tenista mallorquín realizo una técnica psicológica basada en la visualización y reenfoque de la atención, después de perder el segundo set, Nadal fue a los vestuarios y allí, como explica a la prensa posteriormente, realizo un trabajo de “pensar”, allí identifico los errores y estableció un plan para solventarlos, lo que le ayudó sin duda a ganar los dos últimos sets cediendo solo dos juegos.

Un ejemplo más de la importancia que tiene tener un equipo alrededor que trabaje con un mismo objetivo, de contar con herramientas psicológicas que nos den la oportunidad de plantear alternativas para hacer el mejor afrontamiento de cada situación dentro de las pistas como fuera. ¿Y tú, de que herramientas dispones?