La lesión deportiva es algo que más tarde o pronto experimentamos como deportistas, ya sea de alto nivel o a nivel amateur. Estas suponen en su mayoría un problema físico, pero cuando estas lesiones se repiten a lo largo del tiempo o si afectan en gran medida a nuestro rendimiento pueden llegar a causar problemas psicológicos añadidos a los físicos.

De aquí surge la necesidad de buscar en muchas ocasiones el asesoramiento psicológico para poder desarrollar un buen afrontamiento a la lesión, encarar y enfocar la recuperación de manera eficiente. Del mismo modo es muy importante la gestión emocional que hace el/la deportista del momento por él que pasa¿Os habéis lesionado alguna vez? ¿Qué pensabais durante la lesión?

¿Qué podemos hacer para que nuestros procesos mentales nos ayuden mantener nuestra salud física?

En primer lugar debemos destacar la importancia de las diferencias entre deportistas, y que lo que pueda servirnos a nosotros puede que no sirva a otra persona, sabemos que una persona que se cuide de realizar un buen calentamiento, que sea capaz de saber donde esta su nivel y hasta donde puede forzar normalmente tendrá menores riesgos de lesión (Afrontamiento responsable o Control interno) que un/a deportista más irresponsable en este sentido, que se centre más en los aspectos externos como el estado del rival, las condiciones ambientales, etc (Afrontamiento/control externo).

En segundo lugar podemos comentar la influencia que ejerce el estrés frente a una lesión. Como sabemos el estrés es una respuesta que tiene nuestro organismo para responder a un peligro, esto coloca al cuerpo en una situación de alerta y afrontamiento de un problema, pero un exceso de activación puede tener influencias negativas a la hora de sufrir lesiones y enfrentarse a ellas, por ejemplo estar bajo situaciones estresantes continuamente puede desencadenar una disminución del tono muscular y por tanto aumentar la probabilidad de lesionarse.

Por ello crece la importancia de trabajar y saber gestionar los procesos psicológicos que influyen en la competición y la lesión.

En primer lugar podríamos trabajar la reestructuración cognitiva, donde el objetivo es convertir las creencias irracionales en otras que sean más adaptativas y útiles al problema que nos enfrentamos. Por ejemplo sustituir el pensamiento “me lesiono el tobillo tres veces por temporada” por el pensamiento “voy a trabajar la propiocepción del tobillo y no me lesionaré más”. Otra técnica que podemos utilizar es la relajación a través de respiraciones profundas, autodiálogo, o relajación muscular, para de esta manera entrenar a nuestro/a deportista a reducir la ansiedad fisiológica que puede provocar una lesión.

Durante la fase de rehabilitación lo más importante que debemos ser capaces de trabajar es el nivel emocional, ser capaces de mantener una buena motivación, una buena adhesión al tratamiento, ser capaces de marcarnos objetivos a corto/medio plazo para ir consiguiendo pequeños avances que lleven la recuperación por el buen camino. Otro factor a tener en cuenta durante la rehabilitación es como se enfoca el periodo de inactividad, donde podemos trabajar dinámicas como la visualización y el aprendizaje sobre el deporte o las lesiones lo que puede llevar a una reducción de las probabilidades de lesionarte en un futuro.

 

¿Y tú, qué técnicas utilizas? ¿Has sufrido algún tipo de lesión que te haya afectado mentalmente?